dilluns, 26 de març de 2012

OPTIMISMO

Hace unos meses todo me parecía negro. Cada vez que tenia una crisis respiratoria o el cansancio podía con el cuerpo tenía ganas de que llegara el final. Estaba agotado y no podía más. Luego cuando pasaba vivía con total normalidad. Sin embargo ahora las crisis son igual de difíciles y duras y en ocasiones tardo hasta una hora en poder recuperar la normalidad y utilizando constantemente la máquina de aspiración de mucosidades pero una vez pasadas que estoy como nuevo y mis ánimos no se ven mermados y la mayor parte del tiempo vivo como si no estuviera enfermo, con la salvedad de que voy en silla de ruedas.
Por ejemplo que el pasado sábado fuimos a comer mi mujer y yo a l'Ampolla (una ciudad costera que está a unos 20 km de Tortosa). Estuvimos sentados en una terraza al lado del mar el día era perfecto con un sol espléndido y una temperatura fabulosa, la comida fue sencilla, unos mejillones al vapor, unas navajas y una fideà pero estar allí era todo un privilegio, un placer enorme tenía todo lo que necesitaba principalmente a mi mujer a Pili el mar y el sol (sólo faltaban mis hijos Joan y Núria). Me sentía feliz a pesar de no poder moverme y depender totalmente de Pili para comer, estaba totalmente ajeno a mi enfermedad.
Es posible que este cambio de ánimo sea debido al cambio de que estación. Si es así bienvenida la primavera. El día a día continúa siendo difícil pero esta de esta forma es más fácil de convivir con la enfermedad.

1 comentari:

enfoques ha dit...

hola Joan comparto todas tus sensaciones, que en parte son las mías, igual que tu "vivo sin saberme enfermo, paseo con mi silla eléctrica como el que lleva gafas y no se da cuenta, pero hay las noches?? tos sin poder toser, el respirador me produce sequedad en boca y de día me atraganto en la calle con la saliva?? mi cuerpo es un saco de pulgas lleno de pellizcos dolorosos, rampas y...corto abrazos des de este medio Josep